¿Existe el LED de 15 o 30 mil lúmenes? Descubre la verdad detrás de la iluminación automotriz
La cantidad de videos virales y anuncios de bombillas LED automotrices que prometen números astronómicos es inconmensurable. El problema es que no es físicamente posible que una bombilla LED automotriz produzca tanta cantidad de luz real.
Esta es una lucha antigua nuestra. Fuimos pioneros en sacar a la luz esta verdad en internet, algo que terminó convirtiéndose en un referente para muchos profesionales honestos del mercado. Pero todavía hay quienes siguen trabajando con la mentira…
Para entender por qué estos números son falsos, primero debemos hablar de cómo se mide la luz.
El único equipo capaz de medir la cantidad real de lúmenes de una bombilla es el espectrofotómetro, un equipo industrial de muy alto costo. Y hay un detalle sumamente importante que mucha gente ignora: este aparato es altamente específico. Para cada tipo de LED, tecnología y tamaño de zócalo, es necesario utilizar una esfera de medición propia y calibrada.
Si colocas un LED en una esfera calibrada para bombillas halógenas, por ejemplo, el sistema generará un dato computarizado completamente incorrecto para ese LED.
Como el consumidor no tenía forma de verificar estos datos y no existía, y todavía prácticamente no existe, un control o estandarización sobre lo que se puede colocar en los empaques, el mercado automotriz comenzó a inflar los números para impresionar al consumidor y aumentar las ventas.
Fue entonces cuando empezaron a aparecer luces LED para faros con números compatibles con la iluminación de un estadio de fútbol o el tren de aterrizaje de un avión.
Y piénsalo: si un LED automotriz realmente generara 15 mil lúmenes reales, la temperatura de trabajo derretiría todo el faro y cegaría instantáneamente a cualquier conductor en la vía.
Otro grave error que cometió el mercado fue utilizar luxómetros simples para “medir lúmenes”. El luxómetro no sirve para esta función, pero terminó convirtiéndose en una herramienta de “prueba”, venta y demostración de muchos profesionales del sector.
Exagerando solo para ilustrar: es como medir la fiebre con un sorbete.
¿Qué importa realmente en la iluminación LED?
La verdadera eficiencia de un LED automotriz no radica en números inflados ni en la intensidad inicial de la luz, ya que el momento de mayor emisión luminosa suele ser justamente el encendido de la bombilla, sino en la precisión de la ingeniería del producto.
¡Anota esto! Un LED automotriz de calidad necesita:
* ¡Proyectar la luz en el mismo ángulo que el filamento halógeno original, ya que tu faro fue diseñado para halógenas!
* Disipar correctamente el calor generado, utilizando un cooler y también el propio cuerpo metálico de la bombilla, con una aleación metálica de calidad, para que trabaje equilibrando la temperatura del equipo y evite que se queme con facilidad.
* Ser capaz de generar un corte de luz, el famoso “dar corte”, para evitar el deslumbramiento de los demás vehículos.
* Tener una temperatura de color bien calibrada. Evita los modelos extremadamente azules o morados: además de deslumbrar más a los otros conductores, suelen iluminar menos a la distancia.
Lo ideal es optar por rangos entre 4300K, amarillos neutros, hasta un máximo de 8000K con base blanca predominante y solo un ligero tono frío. Azul fuerte, jamás.
Si buscas una actualización de iluminación real, segura y desarrollada en Brasil y para Brasil, TECH ONE ofrece soluciones con especificaciones reales, comercializadas incluso en Europa desde hace años: un mercado sumamente exigente, con parámetros rigurosos de calidad y obligatoriedad de certificaciones.
Ah, y para terminar: no sé si sigues nuestras páginas, pero recientemente lanzamos una línea de altísimo rendimiento y alta complejidad electrónica, que ganó espacio y ¡subió al podio de los LED más potentes del mercado!
Listo. Ahora ya no caerás en el cuento de los “lúmenes locos”.